Leyendas del basquet coruñés

Espacio dedicado al baloncesto histórico de A Coruña

Carlos Cortés, árbitro

 

 

El dorsal núm 44 de los árbitros de la ACB lleva camino de convertirse en una de las Leyendas del basquet coruñés. Mas de 400 partidos en la máxima categoría del baloncesto nacional e internacional, es un habitual en la Euroliga y en las fases finales de competiciones continentales, no solo europeas. Copas del Rey, Supercopas… jalonan la trayectoria de Carlos, al que cuando se retire (aun falta para entonces) habrá que hacerle un hueco en el “Hall of the Fame” del basquet coruñés.

Además simultanéa su faceta arbitral con la de entrenador en el club Maristas Coruña, donde dirige a las cadetes, tanto en primera como en liga local, y forma parte del staff técnico del equipo de Primera Nacional.

Como siempre hace donde es solicitado, ha acudido amablemente a la petición y tuvimos la siguiente “Conversación…”

 

Cómo llegaste al arbitraje?

Al mismo tiempo que jugaba al fútbol, pasando por el Ciudad Jardín y Portazgo, cuando estaba en el instituto compatibilizaba futbol y  baloncesto, participando en el equipo con mis compañeros de clase. Y todo empezó ahí, donde el hermano de uno de mis amigos era árbitro. Se acercaba el Día del Mini y necesitaban voluntarios para poder arbitrar partidos. Nos  liaron  a todos los del equipo, y creo que desde ese día, empezamos 6  a arbitrar, de los cuales actualmente solo quedo yo, pero bueno que estuvimos unos cuantos años y todos llegaron a arbitrar en categorías autonómicas. Por cierto hace unos años nos volvimos a juntar y competimos cuatro temporadas en la Tercera División Zonal, en el Dinamo CBAJ, coincidiendo con algún nombre destacado del baloncesto coruñés como Toni Seijo, David García, etc.… pero el germen de todo fue ese equipo del instituto de los años 90. 

Desde esa primer experiencia en el mundo arbitral me tome un poco más en serio el arbitraje y me centré en esa actividad, aunque al mismo tiempo me formé como entrenador, aspecto que también me gusta y actualmente soy Técnico Superior Deportivo en Baloncesto (equivalente al antiguo Título Nacional), y desde hace 8 temporadas estoy en Maristas, aunque previamente había entrenado en Calasanz y Basquet Coruña.

Como es el trabajo de un árbitro en la elite?

Pues depende mucho de la época del año,  personalmente suelo hacer un trabajo grande  de preparación durante el verano. Es difícil, pero en especial físicamente suelo hacer una fase de carga cuando  casi todos los deportistas tienen una fase de “descanso”. La  temporada tiene mucho ritmo, entre los partidos internacionales, ACB…viajes, y teniendo que viajar desde esta esquina de Europa siempre es más complicado. 

Cómo ha influido el baloncesto en tu vida? No en tu vida cotidiana, que evidentemente te impide tener una vida “normal”, sino en lo general.

Pues en  todo. Prácticamente  todas mis  decisiones las tome en función del baloncesto y  particularmente del arbitraje. Pero son muchos  años ya, con más de 25 temporadas arbitrando, muchos años trabajando a nivel federativo tanto  en  la  Delegación  Coruñesa como en la Federación Gallega, y desde hace unos cuantos años ya  volcado con la base en Maristas ejerciendo de entrenador y ayudando en lo que se puede, intentando que el baloncesto  femenino tenga un lugar en esta ciudad. 

Fuiste el primer árbitro coruñés en llegar a la ACB y a la Euroliga: cómo lo llevaste? Acusaste el peso de la categoría?

Al principio lo lleve con mucha ilusión y pensaba que iba a ser más complicado. No voy a decir que fue fácil, pero sí que me esperaba más dificultades. Eso lo vivi un poco más adelante, donde incluso me llegue a  plantear si era mi lugar, si yo valía para esto, pero supongo que eso sería una motivación más para  prepararme y poder estar  al nivel que me pedían, y por lo menos hasta ahora estoy contento del resultado y  del camino que seguí. Estoy muy identificado con la forma de trabajar, intentando ser un poco mejor cada  día. Por lo menos trabajar con ese objetivo, otra cosa es que siempre consiga. Las ganas, el esfuerzo, la motivación por progresar cada vez son mayores.

Hay mucha diferencia entre el arbitraje en ACB y Euroliga? 

Creo que no. Son dos ligas muy competitivas y con aspectos similares, excepto un par de detalles a nivel reglamentario, de cuando podemos ir al IRS a revisar ciertas jugadas o la interpretación del semicírculo de no carga, por el resto vamos consiguiendo que la normativa y criterios nos lleven a un baloncesto único, desde NBA hasta FIBA, pasando evidentemente por Euroliga y ACB.

Hace años que los árbitros españoles están entre los mejores de Europa: quienes son hoy para ti los mejores?

El nivel cada vez es más alto, tanto en Europa como en España. Las nuevas generaciones que están llegando a la Liga cada vez vienen mejor preparadas. La globalidad es lo que tiene, mucha información, todo el mundo puede tener una preparación muy similar. Evidentemente, en España el nivel de juego y nuestra organización del deporte ayuda a que nuestras competiciones sean de un gran nivel, y esto siempre va parejo al nivel arbitral. 

En cuanto a los mejores, pues es difícil destacar unos “elegidos”, porque por unas cosas u otras podría nombrar a casi todos mis compañeros, repito que el nivel y preparación es muy alto y tengo la suerte de poder participar con ellos cada semana y seguir aprendiendo de los mejores y en la mejor Liga. 

Una cancha para arbitrar? Y otra que sea “un castigo”?

En ACB la asistencia a las pistas cada vez es mayor y esto siempre gusta, que haya ambiente en las gradas. Se nota la ilusión de la gente que sigue a su equipo, incluso existe una especie de rivalidad en conseguir ser la mejor afición, la que más anima, la más deportiva o entendida en baloncesto, y esto es muy bueno para nuestro deporte. Actualmente el nivel de seguridad y respeto que se vive en las diferentes competiciones es muy grande, no existe ninguna de esas canchas destacadas de forma negativa. 

Como único aspecto te comentaría que lo menos agradable cuando te toca ir a ciertas ciudades pueden ser los desplazamientos, tener que pegarte un buen madrugón para realizar tres vuelos, un tren, arbitrar, prácticamente no dormir e intentar llegar a casa lo antes posible, con prácticamente tres días completos para un partido, donde casi todo el tiempo lo pasas en aeropuertos o medios de transporte, esto en ocasiones si que se convierte en un castigo. Por momentos de la temporada hay veces en las que paso hasta diez días seguidos fuera, con la maleta de la Euroliga y la de ACB. 

(Nota: en una ocasión en que lo llamé por teléfono venía de actuar la víspera en Tel Aviv, Euroliga al Maccabi, y se iba corriendo a Tenerife, pues al día siguiente tenía que arbitrar el encuentro del Iberostar Canarias. Y eso es la tónica habitual)

Que significa para ti una nueva temporada?

Cada año es una nueva ilusión, incluso cada etapa dentro de la temporada, la posibilidad de ir a la Copa del Rey, de  entrar en playoffs, de llegar lo más lejos posible en la temporada. De lo único que me doy cuenta cada año es que pasa más rápido, que se van sumando temporadas y no somos muy conscientes de la velocidad que llevamos. 

Cómo se valora actualmente al arbitro? 

Esto ha cambiado mucho. Ya no es lo que era, ahora hay mucho más reconocimiento a la figura del árbitro. Solo queda un ultimo empujón y que creo que nos daría un gran salto en la percepción que tiene la sociedad, de ser un “mal necesario”, y sería a nivel legislativo, que se nos considere y reconozca oficialmente como deportistas, que tengamos un  plan formativo, que dentro del deporte el ser árbitro es una carrera más como la de jugador o entrenador. Creo necesario ese respaldo legislativo para dar un empujón definitivo a nuestra figura en el deporte.

Algún hecho especial, anécdota que quieras compartir con nosotros?

Pues me gustaría comentar una situación vivida en mis inicios en el arbitraje profesional, donde se ha forjado una gran amistad, que ya venía de unos años atrás con un buen compañero que además este año tuve la oportunidad de homenajear durante la Copa del Rey de Málaga.

En los dos partidos que me tocó arbitrar lleve el número 43 que es el de Benjamín Jiménez porque lleva un  par de años arrastrando una lesión que no le deja actuar con regularidad y fue una forma de mandarle ánimos para que siga peleando por superar esos problemas. Su sitio es estar en la pista y deseamos que vuelva cuanto antes.

 

Agradecemos a Carlos su buena disposición… No todos los días se tiene ocasión de charlar con un árbitro de su nivel…

 

 

 

 

 

 

Sé el primero en compartirlo!!!

Puede que te hayas perdido

4 minutos de lectura
4 minutos de lectura
6 minutos de lectura
A %d blogueros les gusta esto: