Leyendas del basquet coruñés

Espacio dedicado al baloncesto histórico de A Coruña

John Johnson – Bosco 1976

Firma del contrato. De gafas oscuras, Tino Roura, el entrenador. A la derecha, Francisco Javier Vázquez Fidalgo, presidente. A la izquierda, López Castro, encargado de relaciones publicas.

Durante el verano del 76, tras la llegada de la nueva Junta Directiva de Francisco Javier Vázquez Fidalgo, Schweppes retomó el patrocinio del Bosco y se podía pensar ya en contratar a un nuevo americano que sustituyera a Myron Larsen. El elegido fue John Johnson, quien ya conocía la Liga Española pues había jugado dos temporadas atrás en el Pineda. 

Se trataba de un pivot nato, blanco, de 2.04, 25 años y que simultáneaba el rebote con la anotación. En las filas del Pineda había sido el tercer anotador de la liga, con 609 puntos. En USA había jugado en las Universidades de Nuevo Méjico y Denver. Personalmente lo recuerdo enfundado en una gabardina azul, de gafas y bigote, y con unos pies “inmensos”. Calzaba un 54 y había que hacerle el calzado a medida. 

La verdad es que era un buen anotador: casi siempre rozaba los 25 ppp, y a veces pasaba de los 30. 

La temporada no fue buena. Tino Roura se rompía la cabeza buscando soluciones, pero no llegaban y la situación no era buena, ocupando plazas de descenso. En enero del 77 presentó la dimisión como entrenador del primer equipo, siendo sustituido provisionalmente por Johnson, que iba a ser entrenador y jugador simultáneamente.

Bajo su direccion se empezaron a ganar encuentros y hubo un derby vital para la permanencia, ante el Obra, al que se le ganó en marzo, en una Polideportiva abarrotada, por 82-71.

BOSCO SCHWEPPES: Luis Núñez (15), Quique Caruncho (14), Fernando Alonso (4), Pancho Penedo (6), Manolo Eirea (20), John Johnson (23), Curbeira, Paz, Iroa y Salinas.

OBRADOIRO: Gil (19), Abe­jon (11), Salvo (3), Rodríguez, Lopez Cid (17), Powell (15), Andrés Caso (4), Pepe Conde (2), Novoa y Dominguez. 

Al final la categoría se salvó, pero por coeficientes, pues para la tercera plaza de descenso finalizaron empatados cinco equipos. Una vez más se demostraba que la Liga era tan igualada que la elección del americano era vital y ahí hubo suerte y se acertó con Johnson.

Como anécdota contar que volviendo de jugar en Oviedo, en Tapia de Casariego, el autocar en que viajaba el Bosco volcó y Johnson   salió despedido por el cristal de la parte trasera. Tuvo la suerte de que cayó en terreno blando y lo que pudo ser una tragedia se quedó en una anécdota de viaje.  

En el verano del 77 se decidió prohibir los fichajes de jugadores extranjeros en Segunda División, con lo que los equipos debían utilizar tan solo su potencial nacional. Y ahí le perdimos la pista a Johnson.

De los tres representantes gallegos en la categoría, Bosco, Obradoiro y Breogan, los dos primeros estaban de acuerdo en el “no”, pues costaban más de lo que valían, mientras que los lucenses apostaban por el “SI” pues hacían falta para el espectáculo. 

 

Aunque la foto es mala a rabiar, no me resisto a ponerla. Los techos del Bosco: en el centro, Johnson, flanqueado por dos jóvenes promesas asturianas procedentes de la “Operación Altura”: Agustin Vazquez García, 17 años, 1,96 m, y Emilio Ramos Cuervo, 18 años y 1,99 m. 

 

 

Sé el primero en compartirlo!!!

Puede que te hayas perdido

4 minutos de lectura
4 minutos de lectura
6 minutos de lectura
A %d blogueros les gusta esto: