Leyendas del basquet coruñés

Espacio dedicado al baloncesto histórico de A Coruña

Quique Caruncho

 


Viviendo a menos de 100 metros del viejo patio de Maristas en la calle Betanzos, en la Plaza de Lugo, parecía lógico que Enrique Vázquez Caruncho, “Quique Caruncho”, se dedicara de pleno al baloncesto. Además, unas extraordinarias condiciones para ver la jugada, facilidad para anotar y dirigir el juego con una clase excepcional, hicieron de él un jugador de leyenda en el basquet coruñés, que los aficionados ya “canosos” no podemos evitar evocar sin nostalgia.

Si decíamos de Antonio Seijo Rodríguez que era un “One Club Man”, qué decir de Caruncho.

Desde su puesto de base, Quique fue el “gran capitán” del mítico Bosco: jugador desde el juvenil, entrenador, directivo,… peleó por el club de su vida hasta que éste ya no pudo más y, lastrado por una deuda inasumible y una gestión económica plagada de buenas intenciones pero también de errores insalvables, desapareció en la temporada 87-88.

Debutó con el Bosco siendo juvenil, en la única temporada que el cinco coruñés disputó la primera división nacional, la 68-69. Pepe Auseré, entrenador del primer equipo, y Manolo Pardo, segundo entrenador aunque tenia licencia de jugador y delegado, algo debieron de verle.

La temporada siguiente, 69-70, ya de vuelta a la Segunda División, con la marcha de varios de los jugadores forasteros tras el descenso, Quique vio aumentar su aportación al equipo. Pepe Auseré, el entrenador del año anterior, continuó al frente de la plantilla. Del año anterior permanecieron Antonio Seral Lozano y Julio Rozas como veteranos y se dio entrada ya a Quique Caruncho, Rafael Reparaz Vidal, Feliciano, Ojea, Pedro Torres e Isasi.

En la Segunda Division Quique alcanzó además la capitanía del equipo. Una categoría en la que hubo de todo… Momentos buenos, momentos malos (la promoción de descenso a Tercera de la temporada 75-76 contra el YMCA El Palo, de Málaga, fue uno de ellos)… Pero el Bosco permaneció siempre en la Segunda categoría del baloncesto nacional con sus distintas denominaciones (Segunda, Primera B…)

En 1978, diez años después de su debut, el club le dedicó un homenaje con un partido contra el Real Madrid. Aunque desde luego éste no fue el punto final a su dilatada carrera, que todavía se prolongó unas temporadas más… Como anécdota reseñar que el partido se iba a celebrar primeramente el 23 de setiembre, pero hubo de ser aplazado al 3 de octubre, ya que el aeropuerto de Alvedro estaba cerrado por los fuertes vientos reinantes. En esta segunda ocasión el Madrid, prevenido, viajó en tren. La jornada fue muy emotiva para Quique, que además de bosquista era madridista acérrimo.

A principios de la temporada 80-81 el Bosco logró el fichaje de otro grandisimo base, Fernando Galilea, llamado a disputarle la titularidad a Quique e incluso a ser su sucesor al frente del equipo, pues jugó en él varias temporadas.

Aun siguió Caruncho jugando varias temporadas más, e incluso tras la dimisión de Leandro De la Cruz (temporada 83-84), fue entrenador del primer equipo, auxiliado por Moncho Gantes. Fue el final de su carrera como jugador, pero no el final en el club, ya que fue también presidente en funciones.

De su implicación absoluta con el baloncesto de la ciudad, cabe añadir que fue el primer presidente del Básquet Coruña. Y como anécdota, contada personalmente por uno de los responsables del traslado del club desde Arteixo, Javier Castroverde, señalar que el club se iba a llamar Basket Coruña, pero como Quique escribía “Basquet”, esa fue la denominación utilizada.

En la foto, el día de su homenaje. El niño es su hijo Héctor Vázquez Fernández, también base del Basquet Coruña varios años después. Foto cedida por Hector.

 

 

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